Tratamiento de Hernia discal

 ¿Qué es la Hernia discal?

La hernia discal es una lesión de la columna vertebral, que consiste en el desplazamiento del disco intervertebral (situado entre vértebra y vértebra) lo que puede generar una compresión tanto de la médula espinal como de las raíces nerviosas.

Dicha lesión puede producir dolor así como impotencia funcional debido a dicha compresión. Por lo general la hernia discal se suele producir en zonas donde la columna vertebral tiene mayor rango de movilidad, es decir, la zona cervical y la zona lumbar. Dependiendo del grado de compresión que produzca dicha hernia discal a nivel de las raíces nerviosas o médula lo mejor será la intervención quirúrgica para reducirla.

Los síntomas que produce una hernia discal son variados dependiendo del grado de compresión: desde dolor cuando se comprime dicha hernia al realizar movimiento hacia atrás del cuello (cuando existen hernias discales cervicales) o movimientos de arqueamiento de la espalda (para hernias lumbares) pasando por hormigueos en brazos (debido a una hernia cervical) o piernas (debido a una hernia discal lumbar) hasta incluso la insuficiencia motora (cuando el músculo no es capaz de realizar el movimiento correcto debido a la compresión).

 

Tratamientos de Hernia discal

Por ello, el tratamiento de las hernias discales a seguir es diferente según el grado de desplazamiento del disco intervertebral. El más común es el tratamiento conservador a través del cual se intenta evitar que el paciente tenga que ser intervenido quirúrgicamente. Entre las medidas conservadoras se incluyen:

  • Masoterapia: se utiliza para descontracturar la musculatura que rodea al segmento vertebral de la hernia discal liberando, así, la compresión que produce dicha musculatura y aliviando el dolor.
  • Electroterapia: como complemento a la masoterapia para tratar de disminuir la tensión muscular que produce la compresión discal. Se puede realizar mediante diferentes aparatos que tienen el mismo objetivo: aliviar el dolor. Estos dispositivos son: TENS (Electroestimulacion NerviosaTranscutanea, por sus siglas en inglés), ultrasonidos, infrarrojos, microondas…
  • Estiramientos: sobre todo, de la zona posterior de la espalda, ya que es la zona que más sufre debido a la lesión discal y, de esta forma, se relaja y se devuelve a la situación “normal” la musculatura afectada.
  • Tonificación muscular: es casi el aspecto más importante del tratamiento, ya que con una buena tonificación se consigue que la musculatura en su conjunto trabaje de forma ordenada y así, se evita cualquier lesión muscular que agrave los síntomas de la hernia discal. Por ejemplo, para una hernia discal en la zona lumbar, tener unos abdominales con un buen tono muscular evitará en gran medida cargar todo el peso sobre la zona de la hernia.
  • Higiene postural: adoptar una buena postura cuando se ve la televisión o se está sentado delante del ordenador es fundamental para no producir desequilibrios a nivel de la columna, siempre con la espalda bien apoyada en el respaldo y los pies en el suelo; la pantalla del ordenador siempre a la altura de los ojos; cuando se levante un peso siempre ha de hacerse con las piernas flexionadas y ejerciendo fuerza con ellas y no con los músculos de la espalda; el carro de la compra es recomendable empujarlo en vez de arrastrarlo, ya que, así, la columna se mantiene recta y se respeta su postura fisiológica.

 

hernia discal
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CONCLUSION

Aunque la hernia discal cervical o lumbar puede tener un tratamiento quirúrgico, lo habitual es que la terapia sea conservadora. Entre estas medidas, la masoterapia para el alivio del dolor, la electroterapia como complemento de la anterior, los estiramientos de la zona posterior para la relajación, la tonificación para que la musculatura trabaje adecuadamente y por último, la higiene postural para mantener una buena posición y que la musculatura “no sufra”.

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